Yorkshire Terrier

Todo lo que debes saber sobre el  Yorkshire Terrier

El Yorkshire Terrier tiene un porte erguido que le da un aire de importancia. La cabeza es mas bien pequeña y plana, con cráneo no demasiado redondeado y el hocico no demasiado largo. Los ojos son de tamaño mediano, oscuros y brillantes. Las orejas son pequeñas con forma de “v”. la cola se corta generalmente.

El Yorkshire Terrier requiere un cuidado constante con respecto a su pelaje.

 

perro-yorkshire-terrier-posando-en-una-piedra-300x257 Yorkshire Terrier

Imágenes de perro miniatura Yorkshire Terrier

Características principales de los perros Yorkshire Terrier

Altura: 22 cm promedio

Peso: menos de 3,178 kg.

Pelo: cuerpo moderadamente largo, completamente recto y brillante

Color: azul acero oscuro, bronce oscuro y marrón

Promedio de vida:  10 años promedio

Carácter: es un perro despierto, vivaz, muy inteligente, que nunca debe ser tratado como un juguete.

Relación con los niños: muy buena

Relación con otros perros: buena

Aptitudes: perro de compañía

Necesidades del espacio: restringidas, pero debe hacer ejercicio

Alimentación del Yorkshire Terrier: de 70 a 90 gr diarios de alimento

Arreglo: alto, cepillado, baño cada 45 días promedio

Costo mantenimiento: medio

Temperamento: es valeroso y tiene tenacidad propia de los terrier.

Origen: Reino Unido

 

Orígenes

En un principio este pequeño perro era definido como “broken-haired scotch terrier o yorkshire terrier”, pero después le fue otorgada la actual denominación, más breve, de yorkshire terrier.

Probablemente el origen del yorkie está en el cruzamiento entre varios terriers, dado que durante aquella época el mundo cinófilo inglés contaba con muchos ejemplares de este grupo. Es muy probable que los criadores dieran origen a esta nueva raza en la comarca de Yorkshire o en la de Lancanshire, y se probó a realizar cruces con los clydesdale o paisley terrier. El clydesdale es una raza extinguida en la actualidad.

La presencia de pelo blanco sobre el pecho y patas de los cachorros yorkies, se debe al scotch terrier. También es creencia que el maltés había jugado un cierto papel en el origen de la raza, pero sobre todo se debe atibuir al scottish el nacimiento de muchas razas de pelo largo originarias de Escocia y del Norte de Inglaterra.

 

El standard del yorkshire terrier

Aspecto general:

Debe ser el de un pequeño terrier de pelo largo, con el manto cayendo totalmente lacio, y bien distribuido a ambos lados de una raya que irá desde la nariz hasta el extremo de la cola.

El animal debe ser muy compacto, con porte altivo y erguido, lo que le confiere un aire de importancia. La línea general debe dar la impresión de un cuerpo vigoroso y bien proporcionado.

Cabeza y cráneo:

La cabeza debe ser más bien pequeña y plana, y el cráneo no debe ser ni demasiado prominente ni demasiado redondeado.

El hocico medianamente largo, con la nariz totalmente negra.

Los pelos de la cabeza deben ser largos, de un hermoso color dorado jaspeado, más oscuro en los lados, siendo en la base de las orejas y sobre el hocico muy largos.

En ningún caso el color dorado de la cabeza se debe extender hasta el cuello, de la misma manera que el color dorado no debe tener mezcla de pelos negros o de color hollín.

Ojos:

De tamaño mediano, oscuros y brillantes, con una expresión viva e inteligente, y colocados de manera que el perro mire recto. No deben ser salientes, y el extremo de los párpados debe ser de color oscuro.

Orejas:

Pequeñas, en forma de V, llevadas erectas o semierectas, no demasiado separadas entre sí, y cubiertas de pelos cortos de un hermoso color fuego brillante.

Boca:

Perfectamente regular, con dientes lo más sólidos posible. El hecho de que un perro haya perdido cualquier diente, no llega a constituir defecto, siempre que las mandíbulas permanezcan regulares.

Miembros anteriores y posteriores:

Patas muy rectas, bien cubiertas de pelos de color fuego intenso, ligeramente más claro en las puntas, y que no se entiendan por encima de los codos.

Cuerpo:

Muy compacto, con buenos riñones. Dorso muy recto.

Pies:

Lo más redondeados posible, y con las uñas negras.

Cola:

Amputada en la mitad de su longitud, con el pelo abundante de un hermoso color azul más oscuro que el resto del cuerpo, especialmente en su extremo, y llevada algo más alta que el nivel del dorso.

Manto:

Los pelos sobre el cuerpo deben ser largos y perfectamente lacios (en absoluto ondulados), brillantes como la seda, y de tacto finísimo.

Color:

Color azul acero oscuro (no para el azul plateado) desde el occipital hasta la base de la cola. Pelos de un hermoso color fuego brillante sobre el pecho. Todos los pelos de color fuego deben ser más oscuros en la raíz que en el centro.

Peso y talla:

Hasta los 3,5 Kg.

 

El cachorro entra a formar parte de la familia

El yorkshire terrier es un perro muy simpático, afectuoso, inteligente y sabe ser brillante y juguetón, sin abandonar nunca su arrogancia y gran dignidad.

Sin duda se trata de un compañero ideal para la casa, sus reducidas dimensiones tienen la ventaja de que ni el perrito ni la casa padecerán demasiado.

 

Dónde se puede adquirir el yorkie

El yorkshire terrier se ha ido difundiendo cada vez más con el paso de los años, y por lo tanto, en la actualidad se puede tener fácilmente un ejemplar sin necesidad de acudir al extranjero, sobre todo a Inglaterra, como sucedía hace algunos años, cuando esta raza contaba tan sólo con unos pocos ejemplares.

Si no se tiene la pretensión de que nuestro perro desfile en exposiciones caninas, se podrá adquirir en un comercio especializado, dirigiéndose siempre a lugares de mayor confianza. A veces, también los particulares poseen alguna bonita cría, nacida de su pequeña yorkie.

Cuando deseemos un yorkshire terrier de exposición, un hermoso perro con óptimo pedigree, debemos dirigirnos a uno de los criaderos calificados.

 

Elección del sexo

Por lo general las hembras son más sumisas, dulces y afectuosas, aun cuando este aspecto no se puede generalizar demasiado, puesto que cada perro tiene su personalidad.

En cambio, los machos son por lo general más egocéntricos, aun cuando como es natural, no todos los ejemplares son iguales. Con frecuencia los yorkies machos son más pequeños y menos robustos que las hembras.

 

La edad más adecuada

El perro adulto no será excesivamente molesto en lo que hace referencia a los cuidados de que debe ser objeto, puesto que ya estará destetado y sometido a la debida profilaxis médica.

La mayoría de las personas optan por el cachorro debido al placer de asistir personalmente al crecimiento y al desarrollo del animal. El cachorro requiere de muchos más cuidados, tanto en la parte médica, como en la alimentación, y por otra parte debemos enseñarle las reglas más elementales para una buena educación.

Si hubiese niños en la casa, será muy educativo para ellos tener un nuevo compañero de juegos, y seguramente nacerá entre ellos un lazo muy profundo y un mutuo respeto, siempre que los padres ayuden a que el niño distinga entre un juguete de peluche y el compañero vivo de cuatro patas.

 

Las cosas fundamentales de las que tiene necesidad el nuevo miembro de la familia son:

una cama cómoda, una taza para el agua y una para la comida, y un collar.

 

Los viajes

Si viajamos con frecuencia, nuestro yorkie también deberá seguirnos en los desplazamientos, y por lo tanto deberá acostumbrarse al automóvil, al tren o incluso al avión.

En lo que hace referencia al automóvil, se debe hacer previamente un breve paseo de prueba, con el fin de acostumbrarlo. En el caso de que tuviese miedo al coche, durante las primeras veces se le acariciará y se le tendrá en brazos y si es el caso se le darán algunos tranquilizantes prescritos por el veterinario.

Durante los viajes largos no se les debe dejar nunca sobre el suelo del automóvil, puesto que el fondo sufre demasiadas vibraciones que provocarían el vómito. También hay que vigilar que nuestro yorkie, deseoso de disfrutar el aire que penetra por las ventanas, no se constipe al sacar el hocico por la ventana.

Si el viaje se realiza en verano, las ventanas no se deben bajar totalmente, puesto que aparte del inconveniente anteriormente mencionado, el perro se podría inclinar demasiado hacia fuera, e incluso podría caer.

También debemos detenernos de vez en cuando para darle de beber y hacerle dar algún paseo para que estire las patas y realice sus necesidades. Si el tiempo fuese inclemente, se deben vigilar los cambios de temperatura entre el interior del automóvil y el exterior.

Las mismas recomendaciones son válidas para viajes en tren.

 

En los aviones el perro viaja en el departamento destinado al equipaje, en una jaula adecuada, y por lo tanto el viaje no será agradable. Debemos evitar que las perras en celo o en alto estado de gravidez realicen estos viajes tan largos.

Al dirigirnos al extranjero debemos tener presente las diversas normas que regulan la entrada de los perros en los distintos países. El perro necesitará llevar sus carnets de vacunación.

 

El carácter del yorkshire

El yorkshire terrier reúne un carácter fuerte y una destacada personalidad. No es extraño observar a un yorkie enfrentándose a un perro de gran tamaño, y si el enfrentamiento es desigual, sucede muchas veces que es el perro grande el que abandona.

El yorkshire gusta de ser acariciado, pero al mismo tiempo sabe desdeñar una orden si esta procede de una persona que le resulta poco grata, o si piensa que esta persona no se ha comportado lealmente con él o con su amado propietario.

Es un perro de gran distinción y elegancia, y el ser peinado y cepillado constituye para él un motivo de placer. Si por cualquier motivo, se despeina, procura volver a colocar el pelo en su lugar, moviendo para ello la cabeza y el dorso.

No es extraño ver a un yorkie ir donde su dueño para que le ajuste en su lugar el lazo colocado en su cabeza. Que de otro modo caería el pelo sobre sus ojos.

Este pequeño perro de compañía gusta de correr y jugar, siendo un muñeco de goma un pasatiempo muy agradable para él, y si además el muñeco emite algún sonido el perro queda extasiado.

Tiene necesidad de sentir a su alrededor la presencia de seres humanos o de compañeros, así como de romper el silencio excesivo. Y en efecto, cuando quiere oír algún ruido no resulta raro ver que un yorkshire se suba sobre una silla y desde allí deja caer el muñeco preferido que tiene en la boca. Este juego le divierte enormemente, y tan solo cuando está cansado renuncia a ello de un modo espontáneo.

El yorkshire tiene una mandíbula poderosa que le permite transportar objetos de peso con la boca, hecho digno de destacar teniendo en cuenta su pequeño tamaño.

Es un perro sociable que vive en comunidad con otros semejantes, sin ningún tipo de problema, si se produce algún tipo de peleas, se originan por celos con respecto a su amo.

El yorkshire tiene una notable capacidad de intuición, y se muestra atento y curioso cada vez que sucede algo especial entorno a él. Es muy afectuoso, casi al punto de parecer obsesivo, pero es normal por su raza.

Otra característica del yorkshire que por otra parte lo asemeja a los otros terrier, es la rapidez de movimientos, por lo que basta un momento de descuido para verle aparecer en cualquier ángulo oculto.

El yorkshire como la mayoría de los perros de tamaño pequeño son los más deseados por los niños, pero también son los menos adecuados para ellos. Son muy pocos los perros pertenecientes a razas de tamaño reducido que gusten de los niños, y los yorkies no se encuentran entre ellos. Es un perrito al que le gusta que lo toquen demasiado “lo que incluso le estropearía su look de pelo”, de carácter fuerte, muy independiente, inteligente y muy activo, pero dulce. Gusta mucho de los adultos porque estos le dejan en paz. Tan solo a partir de los tres años se convierten en cariñosos y buscan la proximidad de la dueña, saltándole a sus brazos. Por lo tanto, es un perro más adecuado para mujeres.

 

Alimentación de un yorkshire

 

La ración de comida en promedio diaria, debería estar entre 200 y 300 gramos de alimento, repartidos entre concentrado, carne, arroz y verduras. Pero principalmente se recomienda seguir las recomendaciones que están en la envoltura del alimento que se le suministra su mascota, ya que las raciones diarias serán distintas según el peso, la edad y la actividad del animal.

Los alimentos preferidos serán los ricos en grasa (por ejemplo, el hígado), los ricos en azúcares, en vitaminas y en elementos minerales (sobre todo en hierro, manganeso y potasio).

Proteínas: Las proteínas las podrás encontrar en la yema del huevo, el suero de la sangre y en la leche. También se encuentran en legumbres y en cacahuates. Su principal ubicación está en la carne, (hígado, el cual es muy óptimo para esta raza, se recomienda bien cocido para evitar posibles diarreas).

También se les puede dar huesos de rodilla de vaca o de ternera para que los roa, pero jamás huesos de pollo o de otro animal de corral, porque podría ser peligroso para su estómago.

El pescado es otro alimento rico en fosfato y otras sales minerales que le vendrían bien a nuestro yorkie.

 

Carbohidratos: entre los alimentos más comunes se encuentran: el pan (se recomienda suministrarlo seco o bien tostado, puesto que en caso contrario hincharía el estómago), la pasta y el arroz (se debe suministrar con un largo tiempo de cocción para facilitar la digestión).

Vitaminas: se recomienda que sus alimentos contengan: vitamina A, B, B2, B6, B12, C, D2, E, K, H, y la PP.

Agua: al comer el yorkshire consume muchos líquidos, por lo que generalmente no debería tener gran necesidad de beber agua, pero el agua cumple una finalidad importante en el organismo de nuestro perro, debido a que preside el cambio celular y regula temperatura corpórea. Siempre mantener agua fresca, limpia y cambiarla mínimo dos veces al día.

 

Raciones: se recomiendan dos en el día, aunque pueden ser tres, pero ya es decisión del amo.

Veamos el siguiente esquema recomendado para alimentarlo:

  • En la mañana o al medio día: 50 gr de carne cruda o triturada, 25 gr de arroz hervido pasado por debajo del agua fría, 25 gr de verdura cocida y escurrida, o bien 25 gr de carne o 25 gr de hígado o 25 gr de lactosa con verduras y el arroz.
  • Por la noche: la misma cantidad de comida, pero variando sus ingredientes.

 

Cuidados higiénicos y estéticos

El baño: Es preferible evitar el baño a los cachorros que todavía no hayan cumplido los ocho meses de edad, pero si fuese inevitable, se debe utilizar un jabón neutro o un shampoo para perros.

La temperatura del agua debe ser aproximadamente de 35°, debemos vigilar los ojos y las orejas, procurando que no entre agua o jabón, finalmente se debe secar bien, con un secador de cabello o con un paño bien seco.

Para mantener en buenas condiciones el pelo del yorkshire te daremos dos recomendaciones: un masaje hecho con huevos, y el doblado del pelo.

Por lo general es preferible proceder al baño durante los días cálidos, o por la noche antes de que el yorkie inicie el reposo nocturno.

El cepillado: Se debe cepillar diariamente con mucho cuidado, utilizando cepillos y peines adecuados. Naturalmente seguiremos la dirección del pelo, peinándolo con paciencia, e insistiendo especialmente en las zonas donde se forman nudos.

Los cuidados más intensos dedicados al pelo serán los que realicemos durante los periodos de muda, en otoño y en primavera, es decir, cuando se deba eliminar el pelo muerto y reactivar la circulación sanguínea con enérgicos cepillados.

Es una norma desde el punto de vista higiénico y estético, el limpiar bien los bigotes y la barba del perro después de las principales comidas.

Las orejas: Las orejas del yorkshire, al igual que las de todos los perros, no sólo se deben limpiar por fuera, sino también interiormente. Se aconseja quitar regularmente el material sebáceo (cerumen) producido por las orejas y que se deposita en su interior.

Los ojos: En el ángulo nasal del ojo se puede notar, casi diariamente, un depósito de material que debemos quitar con un algodón o gasa esterilizada impregnada en agua bórica al 3%. La higiene cotidiana es importante. Para salvaguardar la vista de nuestro perro será suficiente darle de vez en cuando vitamina A.

Los dientes: Usualmente damos huesos a los perros para mantener sus dientes limpios, pero estos también contribuyen al deterioro de la corona dentaria. Además de esta forma de higiene que el yorkie practica, puede ayudarle un ligero frotamiento de corteza de limón sobre los dientes, o bien el limpiarlos de vez en cuando con un cepillito de cerda suave.

 

Enfermedades

 

Un perro sano es alegre, mueve la cola continuamente, se mueve con agilidad, si todavía es joven quiere jugar, el hocico es expresivo y los ojos son vivos. Come con gusto y bebe moderadamente.

Pero si nuestro yorkshire no está sano se comporta de un modo extraño, y su humor es distinto de los habitual. Su aspecto es deprimido, cansado y fatigado, el pelo está en mal estado, la nariz está caliente y seca, y los ojos están velados.

En ocasiones la respiración es afanosa, pudiendo manifestarse conatos de vómito. A veces la inapetencia es total, o por el contrario, el perro demuestra una famélica voracidad y mucha sed.

Las heces del perro, que deben ser sólidas y de color marrón, ni demasiado claro ni demasiado oscuro, cambian de aspecto, o bien no las expulsa.

Temperatura: Es útil saber tomar la temperatura de nuestro perro, para actuar adecuadamente. La temperatura normal de un perro adulto va de los 37,5° a los 38,5°, mientras que en los cachorros puede por lo general ser algo más elevada. Únicamente en el caso de que la columna de mercurio rebase los 39° el perro tendrá fiebre. También es caso de alarma una temperatura inferior a los normal.

Pulsaciones: Generalmente estas se notan en la ingle, y oscilan entre los 60 y los 120 latidos por minuto en los perros con buena salud, siendo más débiles en los perros adultos y ancianos, y más rápidas en los perros de pequeño tamaño y en los jóvenes.

El botiquín: No siempre se puede dar a nuestro perro los medicamentos que nos vaya bien a nosotros, por lo tanto, en la casa debemos tener dos botiquines distintos.

El yorkshire necesitará medicamentos de uso exclusivamente veterinario, que a veces no se encuentran con facilidad, por lo tanto, es oportuno tenerlos en casa, en el caso que se presente cualquier eventualidad.

El botiquín deberá contener los productos útiles para la diaria limpieza de las orejas y de los ojos: algodón hidrófilo, gasa esterilizada, agua bórica, agua oxigenada, tintura de yodo y alcohol. También deberá tener algún producto para los parásitos cutáneos, pulgas y garrapatas, y para los parásitos internos, es decir las lombrices.

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